← Un Catecismo Ortodoxo
115
De la ley de Dios

Entonces, ¿es un pecado tan grave tomar el Nombre de Dios en vano por blasfemar o maldecir, que Dios está airado también con aquellos que no lo prohíban o impidan con todas sus fuerzas?

Respuesta

Ciertamente es gravísimo, pues no hay pecado más grande o más ofensivo a Dios que despreciar Su sagrado Nombre, por lo cual también mandó que este pecado fuera castigado con la muerte. (Levítico 5:1; Levítico 24:15, 16)