← Un Catecismo Ortodoxo
1
Introducción

¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?

Respuesta

Que tanto en alma como en cuerpo, ya sea que viva o muera, no me pertenezco a mí mismo, sino completamente a mi fidelísimo Señor y Salvador Jesucristo, Quien, al dar plena satisfacción por todos mis pecados mediante Su preciosísima sangre, me ha librado de todo el poder del diablo, y me preserva de tal manera que ni un cabello puede caer de mi cabeza sin [permitirlo] la voluntad de mi Padre celestial. Es más, todas las cosas deben servir para mi salvación; por lo tanto, por medio de Su Espíritu, Él también me asegura que [tengo] vida eterna, y me alista y prepara, para que en adelante viva para Él. (1 Corintios 6:19; 1 Tesalonicenses 5:10; Romanos 14:8; 1 Corintios 3:23; 1 Pedro 1:18, 19; 1 Juan 1:7; 2:2; 1 Juan 3:8; Hebreos 2:14, 15; Juan 6:39; Mateo 10:30; Lucas 21:18; Romanos 8:28; 2 Corintios 1:12; 5:5; Efesios 1:13, 14; Romanos 8:24, 25)