← Instrucción para el Ignorante
34
De Dios, el hombre y el pecado

¿Puedes traer mayor prueba de esto?

Respuesta

Sí: en el día en que nacimos fuimos contaminados en nuestra propia sangre, y arrojados al desprecio de nuestras personas. Además, por los niños de antaño que eran dedicados al Señor, se ofrecía un sacrificio cuando tenían un mes de edad, lo cual era antes de que fueran pecadores por imitación (Ezequiel 16:4-9; Números 18:14-16).