← Instrucción para el Ignorante
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De la fe en Cristo
¿Cómo concluyes entonces acerca de aquellos que jamás se vieron a sí mismos encerrados por la incredulidad bajo el pecado y la maldición de Dios?
Respuesta
No los juzgaré para el futuro, Dios puede convertirlos antes de que mueran; pero al presente su estado es miserable: pues por estar encerrados y mantenidos prisioneros por la ley, por sus concupiscencias, por el diablo y por la incredulidad; por eso no pueden ni siquiera desear con sus corazones que Dios tenga misericordia de ellos, y los saque de sus lazos y cadenas.