← Instrucción para el Ignorante
129
De la confesión del pecado
¿Es todo aquí?
Respuesta
No; tiembla ante la palabra de Dios; tiembla ante cada juicio, no sea que te alcance; tiembla ante cada promesa, no sea que dejes de alcanzarla; pues dice Dios: «A éste miraré, al pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra» (Isaías 66:2; Hebreos 4:1-2).